"Cold war", Paweł Pawlikowski

Author: Angelus / Etiquetas: , , , ,


Pretender alargar el éxito emulando la estética de la obra precedente no es de recibo. Si además las intenciones narrativas, no cumplidas, son demasiado trascendentes, el resultado es una obra artística decepcionante y, a la postre, fallida (opinión refutable). Es lo que sucede con la reciente y premiada en Cannes película del director de la simpar Ida, Paweł Pawlikowski.

Continúa el autor polaco indagando en el pasado de su país; en esta ocasión, contraponiendo los dos mundos que dividieron la Europa de la posguerra hasta la caída del Muro y arremetiendo duramente contra el totalitarismo comunista. Para ello, se sirve de una dilatada y, a la postre, trágica historia de amor fou entre un pianista cazatalentos y una postulante a cantante folclórica.

Comienza el filme de una forma esperanzadora y brillante: el idéntico  y portentoso blanco y negro de Ida acentúa los rasgos duros, con querencia pretérita, en primerísimo plano, de aldeanos polacos entonando canciones tradicionales. Poco después, aparece el protagonista -galán a su pesar- y sus acompañantes -omnipresente Agata Kulesza- con rudimentarios aparatos buceando en la Polonia recóndita en busca de los documentos sonoros que han de crear un corpus de canciones y bailes tradicionales para conformar lo que en la realidad de la época se convertiría en emblema, tarjeta de vista y propaganda de la Polonia comunista: un conjunto folclórico para disfrute de los mandatarios de la Europa del otro lado del telón de acero. Allí es donde surge la protagonista: aspirante a formar parte del conjunto, y que no pasará desapercibida por su belleza, exuberancia y descaro por el pianista y juez del tribunal, junto a Kulesza, que valora a las candidatas. A partir de ahí, se desarrolla una historia de amor turbulenta, plagada de desencuentros, a lo largo de varias décadas y países, que termina cíclicamente con una vuelta a los orígenes campestres y de pobreza en el que se conocieron.

Además de plagiar la estética de Ida (¿será en el futuro éste un rasgo de autor de Pawlikowski y el que escribe esto se equivoca?), donde la película naufraga es en la utilización en exceso de elipsis narrativas que dificultan la comprensión por el espectador de las motivaciones de los personajes y sus peripecias vitales (en constante bumerán). Lo que en Ida fluía con naturalidad: historia sencilla, minimalista narración, duración temporal escasa, aquí la pretensión de abarcar muchos años de relación de una pareja a través de un escaso metraje crea lagunas cognitivas. En su contra juegan, asimismo, unos encuadres y planos que parecen realizados por un discípulo aventajado, pero amanerado, del propio director. Joanna Kulig está esplendorosa en su papel de protagonista, no así Tomasz Kot, que semeja un títere moviéndose según quién manipule los hilos (pareciera como si Pawlikowski tuviera predilección por los personajes femeninos, dejando a lo varones a merced de las féminas y en segundo plano).

No es, a pesar de mis críticas, una película para nada desdeñable: evidencia un punto de vista autorial asentado y tiene momentos de intensa y dramática belleza, amén de una banda sonora ecléctica apabullante, pero no es lo que este juntaletras esperaba de Paweł Pawlikowski.

4 comentarios:

Charo dijo...

Pues a mí me pirró
Feliz cumple, compi!

Angelus dijo...

Una historia de amor tan turbulenta no podría dejar de gustarte, amiga. ¡Gracias!

Licantropunk dijo...

El nombre de este director quedó apuntado desde la estupenda "Ida", así que no dejaré pasar mucho tiempo sin ver esta "Cold war" y, espero, refutar tu opinión. O no.
Saludos.

Angelus dijo...

Ayer la estrenaron. Ya es tiempo de verla y refutarla. Gracias por aparecer de nuevo por este intermitente blog. Saludos.