Autohomenaje

Author: Angelus / Etiquetas: , , ,


5-VIII-2012

Amo el repique de las campanas,
sobre todo en el anuncio del Angelus,
cuando se dibuja el crepúsculo,
el sonido que en otros tiempos
señalaba el fin de la dura jornada campesina,
que exigía trabajar de sol a sol.
Amo el repique de las campanas,
menos en mis noches de insomnio,
porque entonces, en cada campanada
hay enroscada una hora burlona
que hace proclamas insidiosas.
¡son las tres, y no duermes!;
¡son las tres y curato, y sigues in dormir!;
¡son las tres y media, y no dormirás!
Y así, implacables, cada cuarto de hora,
con sus minutos y sus segundos,
con el reptar de los pensamientos,
con el galope de los presentimientos.
Las cuatro, las cinco, las seis.
hasta que al fin, exhausto de trabajar en vano,
caigo rendido con la salida del sol,
cuando en otros tiempos los campesinos rezaban
antes de empezar el nuevo, inacabable día.

Rafael Argullol, Poema.

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