Tentativa no correcta por analizar el informe PISA 2015

Author: Hutch / Etiquetas:


No hay remedio político. El blasonado por aspecto, nombre y título Ministro de Educación, Cultura y Deporte (que se ha dado p[r]isa por arrojar a la pira funeraria el buque insignia de la LOMCE "wertiana", a saber, la reválida, siguiendo la nueva táctica "marianil" de pactos -era evidente que la materia educativa es más dúctil para la nueva estrategia de este Rajoy cerril que ha insistido en el mantra de que "La economía es lo que importa"-) se ha apresurado a sacar pecho por el informe PISA. España obtiene un nanoavance -no hay motivos para esas alegrías varoniles, ilustrísimo señor barón- respecto a 2012, a la vez que la brecha entre comunidades sangra y se agranda.

Esta educación, que padecemos, parida de la infame LOGSE y que ningún gobierno del PP y menos este, preso de los pactos, va a herrumbrar en esencia, pese a diferentes inventos nominalistas, devino en un cáncer que corroe el sistema: la educación obligatoria hasta los dieciséis años, sin alternativas válidas y reales para los alumnos que a partir de los doce abominan del estudio y empozoñan las aulas. Esta nueva educación, que nos maltrata, se caracteriza por el desprecio de la ética del conocimiento y la sabiduría, y la apuesta por la enseñanza lúdica y diversa. Esta nueva educación, que nos sonroja por sus resultados contrastivos a escala mundial, supone el arrinconamiento de los verdaderos profesionales, minimizados por la nueva casta (parezco de Podemos) de pedagogós y orientadores, que en la práctica diaria ejercen como nuevos gurús del tótem educativo, sin apenas pisar el lugar del crimen. Esta nueva educación, que nos cohíbe, encierra al alumno en una urna de cristal que lo preserva de traumas educativos, en una sociedad de por sí ya dada al endiosamiento infantil; y los críos, que se las saben todas, se aprovechan de su nuevo empoderamiento. 

Esta política educativa encuentra pábulo en comunidades donde -sé que esto levanta ampollas y no es políticamente correcto- se priman valores ajenos a la adquisición per se de conocimientos. Cuando la fiesta, la risa fácil y las tradiciones atávicas son las que rigen el imaginario colectivo, y la seriedad es un anatema, resulta difícil imbuir la disciplina que implica el saber con mayúsculas. Con las injusticias que acarrea toda generalización, puedo afirmar y afirmo que el valor del esfuerzo y la disciplina aún encuentra eco en comunidades cuya idiosincrasia social y cultural dista mucho de la que a mí me da de comer. Además, el sistema de selección del profesorado -con esto me disparo en el pie y doy argumentos para el linchamiento- en esa comunidad que ahora lidera el ranking patrio es más exigente y menos permisivo que el que a mí me dio trabajo. He dicho.

Ahora me apresto sin PRISA a sufrir una caza de brujas. 

2 comentarios:

Licantropunk dijo...

Lo has explicado a la perfección: alto y claro, para el que lo quiera entender.
Saludos.

Angelus dijo...

¡Gracias! Más razones, la mayoría diferentes, aparecen expuestas en el enlace que he añadido posteriormente. Saludos.