Ballerina Vargas Tinajero, "Antolejía. Poemas para limpiar el váter"

Author: Angelus / Etiquetas: , ,


Cuando Ballerina Vargas Tinajero inició ¿a modo de juego? las aventuras del blog Ínfula Barataria y el perfil poético de Facebook, no podía imaginar que sus poemas se verían impresos en Ediciones Liliputienses gracias a la labor de José María Cumbreño o que El Ojo Crítico de RNE seleccionaría su obra como finalista para su premio anual. Es sobradamente conocido que publicar en la Red tiene estos efectos colaterales: "El aleteo de las alas de una mariposa puede provocar..."

Su Antología. Poemas para limpiar el váter deja testimonio de un vicio poético nefando que intenta camuflar fluidos sentimentales primarios con la pantalla protectora del heterónimo. Por más que Ballerina exhorte en el poema-pórtico machadiano de su libro a que "no cometan el error / de confundirme con lo que escribo", o uno se llama Pessoa o la lírica -aunque sea sui géneris como ésta- para poetas del vulgo primerizos sirve para volcar sobre la hoja virgen del papel un torrente íntimo, filtrado eso sí, de posos auténticos torrefactos. Con su alter ego, Marcos Matacana Martín, comparte Ballerina la estética del perdedor (exacerbada en ella): Bukowskianos confesos, chapotean en el cieno con delectación, seguros de que sus caídas en el fango les suministran materia negrísima para su obra.

Los poemas que vieron la luz el 11 de septiembre (¡ya son ganas!) del año pasado, aunque buena parte de ellos se pueden paladear en Internet, forman un corpus cuasiunitario de textos de extensión media -haikus aparte- con abundancia de elementos narrativos en los que el yo poético se convierte en eje y epítome de lo vivido. Urbanita acérrima, Ballerina mezcla elementos pop y librescos (no puede huir al cabo de su sabia condición de docente) en mixtura de sexo y alcohol -mal digeridos ambos- como cóctel procaz en el que los abundantes fragmentos de textos ajenos que encabezan los poemas (¿alguien ha pensado hacer su antología?) ofician de lenitivo.

Saludo la publicación del libro y su reconocimiento. La amistad no ofusca el entendimiento.

2 comentarios:

B. Vargas dijo...

Se ve que las horas de coche compartidas han ofuscado un poco tu juicio ;) Ya en serio, muchas gracias. No esperaba salir tan bien parada. Un abrazo.

Angelus dijo...

No lo ofuscaron, sino que, al revés, aclararon higiénicamente el entendimiento, lo mismo que la lectura de tus poemas. Saludos.