Muestra de cine polaco en Sevilla: "Pręgi"

Author: Angelus / Etiquetas: , ,


Un  año más el Instituto de Polaco de Cultura pone a disposición del público sevillano una muestra representativa del cine polaco de los últimos tiempos. Las sesiones, como en ocasiones anteriores, tendrán lugar semanalmente en el sede del CICUS.

Comenzaron las proyecciones el pasado lunes 18 con una obra de 2004, "Marcas" (Pręgi), de Magdalena Piekorz, quien repetirá con otra película en diciembre. El filme se centra en el trauma psíquico del protagonista a causa de la violencia paterna: una niñez marcada por la ausencia de la madre y por una educación basada en el castigo físico, hasta la huida definitiva del hogar. La obra tiene dos partes bien definidas: la dura infancia del protagonista antes mencionada y su vida adulta, "marcada" por esa violencia sufrida y no superada, sino, antes al contrario, reproducida en su vida diaria. La primera se puede calificar como admirable por la veracidad que transmite y por las magníficas actuaciones del niño (lo que no sería gran mérito si hacemos caso a las palabras del crítico Carlos Pumares: "Los niños son actores natos") y, sobre todo, de su padre, Jan Frycz. La segunda, con el personaje ya adulto, resulta más endeble, pues adolece de cierta simplicidad en el guion y una interpretación sobrecargada y demasiado autoconsciente del protagonista, Michał Żebrowski.

El punto de vista de la directora es comprensiva, pese a todo, con el maltratador, al que, al final de la obra, se le ofrece la redención, aunque instalado ya en la soledad más absoluta (redención que atrapa al vuelo también el hijo, gracias a la milagrosa aparición en su vida de una sufrida y paciente joven: la mujer, como ser salvífico y abnegado). La dirección de Magdalena Piekorz destaca por los sabios movimientos y emplazamientos de la cámara y por una pulsión narrativa admirable. La fotografía no se caracteriza por lo que me encandila: la brillantez, "defecto" este de muchas obras cinematográficas polacas y que uno no sabe si debe atribuir a la falta de medios (ayer pude asistir a la proyección del último filme de Woody Allen, "Blue Jasmine", donde se observa el fenómeno contrario: brillantez de la puesta en escena y de la fotografía, aunque el guion sea indigno del talento del autor, lo que descalifica radicalmente, y pese a las laudatorias reseñas, la obra); esta fotografía rudimentaria es cierto que refleja verazmente la pobreza de la sociedad polaca de los ochenta, cuando el comunismo estaba dando su últimos estertores, aunque seguía contaminado la vida y las relaciones sociales.

Una película, en definitiva, con brío y fuerza, firmada por una directora joven en plenos poderes del arte cinematográfico y el manejo de su instrumento narrativo. Esperemos que estas buenas impresiones se confirmen el próximo 9 de diciembre con "Somnolencia", Senność.

3 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Suerte tenéis en Sevilla A disfrutarlo. Por cierto, ya te he respondido en mi blog sobre la cuestión que planteas. Te agradezco mucho tu interés. Abrazos.

Licantropunk dijo...

Y supongo que tambíén diría Pumares que nada enternece más al público que un niño o un cachorro (y si no, el auge de los vídeos de gatitos en youtube). En fin, que la trama que cuentas parece muy sobada.
Saludos.

Angelus dijo...

Marcos Callau, espero leer tu poesía en breve. Saludos.

Licantropunk, no creo que la novedad de asuntos sea un criterio apto para calificar una película y en ésta desde luego no lo es. Saludos.