"El anarquista que se llamaba como yo", Pablo Martín Sánchez

Author: Angelus / Etiquetas: , ,


En la pasada Feria del Libro de Sevilla tuvo lugar un encuentro literario repleto de ingenio y humor, el que protagonizaron Jesús Carrasco y Pablo Martín Sánchez. Ambos dialogaron, con la moderación de Alejandro Luque, de sus respectivas y exitosas obras lanzándose constantes pullas en un juego dialéctico inteligente y ameno. Esta nueva narrativa que ambos protagonizan, a pesar de su breve obra, no tiene nada que ver con la versión vanguardista de "nocilleros", ni con modernidades al uso; yo la calificaría, asumiendo el riesgo de que futuras obras de los autores contradigan la etiqueta, como "retronarrativa": querencia realista, lenguaje trabajado y hasta poético, ausencia de ínfulas novedosas y magisterio de los grandes narradores del siglo anterior (y hasta decimonónicos). Estas características se aprecian más aun en Pablo Martín Sánchez. Su novela cuenta la vida de su homónimo, el joven anarquista Pablo Martín Sánchez, quien en 1924 fue condenado a garrote vil por participar en una incursión revolucionaria -gestada desde Francia por los exiliados- contra la dictadura de Primo de Rivera y abortada a poco de comenzar por las fuerzas del orden, con el resultado de la muerte de dos guardias civiles (y algún rebelde) y el apresamiento de la mayor parte de los insurrectos.

La anécdota que da pie a la obra es explicada por el propio autor en el prólogo: la búsqueda en Google de su nombre y la sorpresiva aparición de este personaje; el arduo trabajo de investigación posterior y el afortunado encuentro con la sobrina del protagonista, quien, amablemente, le informó con detalle de su tío. A partir de esta rocambolesca peripecia, el autor teje una novela de seiscientas páginas en la que se van alternado dos segmentos temporales: la vida previa de Pablo desde su infancia hasta la intentona anarquista y ésta misma desde que se encuentra en París ejerciendo de copista y asiste a un mitin anarquista hasta la condena a garrote vil. El primero, y más interesante de los dos por cuanto se separa de la historia para ficcionalizar más libremente, sirve como justificación a la intentona revolucionaria de un joven sensible, idealista y aventurero, que se ve embarcado, pese a sus reticencias iniciales, por un amigo de la infancia en un descabellado intento contra la dictadura. La obra está preñada de los grandes acontecimientos históricos que salpican la vida del protagonista: guerra mundial, golpe de estado, olimpiada, invención del cine... y por personajes históricos a los que el narrador aplica dardos envenenados: especialmente el rey Alfonso XIII y ese revolucionario a la violeta llamado Vicente Blasco Ibáñez.

El narrador que crea el autor es de la vieja estirpe: omnisciente, guía la narración y ofrece comentarios sobre ésta misma, hasta adelantando episodios. El trabajo de documentación es excelente, obra de varios años; sin embargo, la visión que se nos ofrece del anarquismo es un tanto inocente, y, pese a sus declaraciones, el autor se ha visto subyugado y ha caído en las redes del personaje: esa finta final sobre el destino último de su homónimo (ya insinuado en la sorpresa final que la tía no desvela por su repentina muerte) no es más que un intento literario, esta vez del propio autor, por engañar, trascender la realidad histórica y ofrecer a su protagonista una compensación vital que las circunstanacias históricas y dramas sentimentales le habían hurtado.

Texto en la que se conjugan hábilmente el folletín, la novela de aventuras, la historia, la crítica social y el relato de tesis. Un novelón de otra época.

3 comentarios:

Píramo dijo...

Interesante que la nueva hornada de escritores se acerque a la novela en estado puro y la recupere, sin inventos. Esperemos que se confirmen en las próximas obras.

Licantropunk dijo...

¡No habré visto veces este libro en las librerías (la última vez este viernes) y nunca me he decidido a comprarlo! La primera que me habló de él fue mi mujer, que había oído comentarlo en la radio. Y era el título el que por un lado me atraía y por otro despertaba precauciones. Ya no tengo excusa.
Saludos.

Angelus dijo...

Píramo, en efecto, esperaremos futuras obras, aunque ésta, por su extensión, ya ha puesto de manifiesto habilidades y propuestas narrativas claras. Saludos.

Licantropunk, además buena parte de la novela se desarrolla en Salamanca. Saludos.