Juan Manuel de Prada en Sevilla

Author: Hutch / Etiquetas: , , ,


El pasado martes día 5, se presentó en el hotel Alfonso XIII de la capital sevillana la nueva novela de Juan Manuel de Prada, "Me hallará la muerte". Con una sala a rebosar, el escritor zamorano de adopción contó con la presentación de Francisco Robles, director del Aula de Cultura de ABC, para disertar sobre su obra. Comenzó con un preámbulo en el que refirió someramente duras condiciones personales en los últimos años, las cuales le hicieron pensar en abandonar la escritura (la referencia a Rimbaud, fue un tanto pretenciosa); su nueva esposa, la periodista María Cárcaba, le ayudó a salir del bache creativo y retomar su quehacer literario. La lectura de la novela de Torcuato Luca de Tena, "Embajador en el infierno", estuvo en la génesis de la nueva obra de Prada: la nefasta aventura de la Divisón Azul; aquí se demoró en un repaso de lo que supuso ese episodio en nuestra historia: alistamiento masivo, "bondad" de los soldados españoles, condiciones inhumanas en el frente ruso, no participación en la represión de retaguardia, idiosincrasia de los divisonarios... El repaso por la novela terminó con una defensa del folletín y la novela bizantina (en estos subgéneros se inscribe la tercera parta de su novela, a la que se añaden elementos negros y de suspense).

Juan Manuel estuvo bastante comedido en sus apreciaciones. Su ideología reaccionaria se puso de manifiesto, como no podía ser de otra manera en un espacio como el dispuesto para la ocasión, pero intentó dar al acto un sesgo más que nada literario (las opiniones político-sociales fueron expresadas con cierta humildad). Su presencia física es apabullante: de estatura considerable, su gordura llama la atención -cada vez se parece más a Orson Welles, ¿es esto premeditado?-. 

En cuanto al presentador, Francisco Robles, al que ya conocía de otras eventos, habría que decir que no estuvo especialmente brillante: ni en la introducción a la obra (la divisón en tres partes resulta a estas alturas obvio tras la lectura de cualquier comentario que se pueda encontrar en la Red), ni en la elección del pasaje poético que caracteriza el lenguaje del texto, ni mucho menos en la "captatio benevolentiae" que supuso la burda referencia a la primera novela del escritor, "Coños". Sí lo estuvo, por el contrario, de Prada  comentando coquetamente, al comienzo de su charla, la ausencia de una mesa que disfrazara sus  michelines.

En lo que respecta al público asistente (entre los que creí divisar a Javier Compás, Antonio Rivero Taravillo y ¿María Cárcaba en primera fila?), debo comentar que las preguntas ulteriores resultaron bastante lamentables, pues se circunscribieron al aspecto histórico, del que Prada intentó zafarse como pudo, manifestando que éste sólo es un pretexto -aunque exigiera un gran esfuerzo documentativo- para hacer literatura. Y es que el marco y el patrocino imponía, parece ser, a más de uno.

3 comentarios:

Suntzu dijo...

A mí me apenó que el aspecto literario del evento quedase un poco empañado o relegado un segundo plano al final, porque, como bien dices, las preguntas fueron más de corte histórico y político.

Y sí, Paco Robles podría haberse ahorrado el chiste fácil con la obra "Coños". Menos mal que Prada lo arregló con sus palabras iniciales echando en falta una mesa. A mí me resultó interesante la explicación que dio acerca de su proceso personal durante estos últimos años y cómo nació la novela.

Como bien sabes, no llovió a gusto de todos los que estaban en la sala, pero yo pasé un buen rato.

Saludos y hasta la próxima,

Píramo dijo...

Sobre la División Azul escribió hace poco un libro Lorenzo Silva titulado, "Niños feroces". Se me antoja que Silva fue algo menos maniqueo que Juan Manuel de Prada en "Me hallará la muerte", pero sólo es una intuición, pues no he leído el libro. Creo, Angelus, que has puesto el dedo en la llaga cuando te detienes en algunas actitudes pretenciosas de Prada, como esa deliberada exhibición de las supuestas concomitancias vitales con Rimbaud o tu irónica sospecha de que su gordura es premeditada para parecerse a Orson Welles (no lo creo pero intuyo por dónde vas al hacer esta afirmación). Juan Manuel de Prada, siempre me ha parecido un tanto pedantesco y exhibidor del prurito del intelectual elitista, que se puede serlo, pero no exhibirlo. Y sí, es lamentable que la charla acabara se perdiera por vericuetos políticos en lugar de centrarse en lo literario. Esto, desgraciadamente, está a la orden del día. Si lees el libro, esperamos tu reseña.

Angelus dijo...

Suntzu, coincido con tus apreciaciones. Yo también disfruté del acto. En la próxima, espero vernos.

Píramo, sé que es lugar común criticar a la persona de JMdP y su obra (aunque lo que estoy leyendo sobre su última novela es hasta ahora muy positivo), sin embargo, el personaje público a mí no me desagrada; es cierto, como comentas, que tiene una querencia pedantesca (también en la literatura), pero, desde que le comencé a ver y escuchar en "¡Qué grande es el cine!", me resulta atractiva su presencia y charla: navegar a contracorriente no es fácil, aunque sí llamativo. No entro para nada en cuestiones ideológicas. Saludos y gracias por tu extenso comentario.