"Cincuenta sombras de Grey" versus Tomás Segovia

Author: Hutch / Etiquetas: , , , ,


Es común encontrarse en la "blogosfera" (¡palabreja!) comentarios de libros en los que los autores valoran con simplicidad sus lecturas con expresiones tipo "enganchan", sin darse cuenta de que por debajo de ese coloquialismo hay una sabiduría narrativa que puede esconder aciertos tales como una precisa caracterización de los personajes, un apropiado ritmo narrativo o una adecuada distribución de las formas del discurso. Es lo que sucedía con la trilogía  "Millennium" de Stieg Larsson, denostada por algunos -no por alguien tan poco dudoso de valía literaria como Vargas Losa-, en la que detrás de la sencillez de su lenguaje o de la búsqueda obvia y acuciante de modernidad se escondían algunas de las virtudes antes citadas.

Sirva este preámbulo fustigador y poco amigable para compañeros de la Red como presentación de "Cincuenta sombras de Grey", la novela que inicia la exitosa saga erótica de la escritora E. L. James. Un ligero repaso por bitácoras pone de manifiesto lo antes comentado: inciden (no todos, es cierto) en el poder de sugestión de una obra que atrapa al lector, aunque lo contrarresten con vicios más allá de los narrativos como el sumiso papel de la mujer en la relación de la pareja. Mi experiencia lectora contradice estas impresiones: la lectura de los nueve primeros capítulos -ése fue el límite- resultó de un esfuerzo ímprobo, la simplicidad del lenguaje es aterradora y la inverosimilitud de la historia, palmaria. Tentado he estado de borrar la novela que ha servido de estreno para mi libro electrónico. Tanta alharaca por una obra basura escrita por una persona madura que parece quinceañera, con una narración en presente cargante, repleta de clichés y una pseudointrospección psicológica repetitiva y que no va más allá del simple terreno sensual.

Para compensar el nivel literario, traigo al blog un texto erótico que asimismo he descargado y desconocía del escritor Tomás Segovia, de su sorprendente libro "Colección privada de sonetos votivos" -la paranomasia del adjetivo final es fácil con la obra de la escritora británica-: 

VIII

Tus pechos se dormían en sosiego 
entre mis manos, recobrado nido, 
fatalmente obedientes al que ha sido 
el amor que una vez los marcó al fuego; 

tu lengua agraz bebía al fin el riego 
de mi saliva, aún ayer prohibido, 
y mi cuerpo arrancaba del olvido 
el tempo de tu ronco espasmo ciego. 

Qué paz... Tu sexo agreste aún apresaba 
gloriosamente el mío. Todo estaba 
en su sitio otra vez, pues que eras mía. 

Afuera revivía un alba enferma. 
Devastada y nupcial, la cama olía 
a carne exhausta y ácida y a esperma.

8 comentarios:

Píramo dijo...

Ya era hora que alguien lo dijera. Por cierto que, el género erótico y pornográfico me merecen el mayor de los respetos. No son moldes fáciles. Quien se aventure en ellos debe dominar el registro y hacerlo con elegancia y voluntad de estilo. Obviamente, no es el caso de este libro.

Ana Garcia dijo...

Y a mí que me habían dicho que había que leer la trilogía... Me has ahorrado un montón de tiempo ;)

Angelus dijo...

Píramo, ésa es la clave de mi gusto artístico: la elegancia, que caracteriza el poema incluido. Saludos.

Ana García, no pretendo influir en las lecturas de los que leen el blog, sólo ofrecer mi punto de vista. Dicen que es una lectura "femenina" recomendable. Cada uno tiene sus gustos estéticos. Ya es uno de los libros más vendidos (¿leídos, acaso?) de la historia de la literatura, así que a lo mejor tiene algún mérito más allá del morbo sexual. Saludos.

Suntzu dijo...

Yo leí la novela en cuestión este verano y suscribo cuanto dices. Es ñoña, ramplona y no me parece que descubra nada excepto una mojigatería impresionante por parte de una autora que va de transguesora o, al menos, nos la quieren vender como tal. Acabé harta de caiditas de ojos, de mordiscos en el el labio y de tío ricachón supercachas con un problema en la infancia que le hace ser como es la cama. Porque si el señor no tuviera ningún trauma (parece la conclusión lógica) no le gustarían "esas cosas".

Aguanté la novela entera (menos mal que no la compré), pero no pienso volver a leer nada de esta señora.

El poema es de otra dimensión. Gracias por compartirlo. Para compensar, digo.

Saludos.

Licantropunk dijo...

No creo que me acerque por ahí, no sabía ni que existía.
Saludos.

Angelus dijo...

Suntzu, me alegran tus palabras. No me he centrado en el argumento porque no la he terminado, pero coincido con tu opinión. Veo que prudentemente no has querido entrar en polémicas con "Millennium". Saludos.

Licantropunk, yo también la desconocía hasta hace muy poco y mejor hubiera sido no llegarla a conocer jamás. Saludos.

ethan dijo...

He oído hablar de ella, pero no tenia previsto acercarme al texto, y ahora mucho menos. Gracias.
Un saludo.

Angelus dijo...

Ethan, no hay de qué. La editorial me podría declarar "persona non grata". Saludos.