Sofi Oksanen, "Purga"

Author: Hutch / Etiquetas: , ,


El Premio del Libro Europeo lleva ya cinco ediciones demostrando independencia de criterio y una búsqueda de valores literarios prometedores más que una ratificación de autores consagrados. Ya se reseñó aquí el laureado en ficción de 2009, ahora viene a estas páginas la autora finlandesa Sofi Oksanen, cuya obra "Purga", Premio 2010, fue traducida al español el año pasado con relativo éxito, pues ya ha alcanzado la edición de bolsillo y el refrendo de Círculo de Lectores, cuya magnífica imagen de portada, obra de Iosif Badalov, se reproduce en esta entrada.

La historia que nos cuenta la autora seduce sobremanera: a principios de los 90, después de un viaje rocambolesco y en penosas condiciones, llega a la casa de la anciana y solitaria estonia Aliide Truu, la joven rusa Zara, tras haber escapado de una banda de proxenetas que la sometían a continuas vejaciones en Berlín, a donde la chica había emigrado en busca del glamour de Occidente. Tras los recelos mutuos, se establece una corriente de simpatía entre ambas mujeres, amén de una relación de protectorado, solicitado por la chica rusa, pues no duda de que sus perseguidores darán algún día con ella. La historia se complica pues el destino final de Zara -Estonia- no es casual: prendido en el bolsillo interior de su sujetador, lleva una foto antigua familiar en la que aparece retratada Aliide, y es que la relación entre las dos mujeres es más profunda de lo que pudiera parecer en los primeros capítulos de la novela. Allide tendrá constancia de esto cuando los rufianes chulescos arriben definitivamente a su casa, entonces revivirá en sus carnes una historia del pasado: esconder y proteger a un perseguido, pero ahora el destino le ofrecerá una segunda oportunidad para congraciarse con los fantasmas que tejieron su juventud.

Sofi Oksanen utiliza el desorden cronológico en la narración de las desventuras de esta singular pareja de mujeres eslavas. El lector debe recomponer las piezas del puzle narrativo, aunque en realidad las secuencias principales están claramente definidas: la implantación del régimen soviético en el país báltico, el ejercicio de prostituta de Zara en Berlín bajo la custodia de mafiosos, su huida hacia Estonia en busca de refugio y el encuentro de Zara y Aliide en la casa de aquélla. A estos cuatro segmentos narrativos, se unen pequeños extractos del diario del cuñado de Aliide, prófugo y luchador anticomunista. La escritora se preocupa por fechar cada episodio, por lo que la exigencia lectora no es tanta. Exigencia, digo, aunque realmente lo que habría que postular en la lectura de esta premiada novela es la fuente de placer lector que dimana de cada capítulo de la obra: hay un cierto tono poemático en el texto -y no me refiero a secuencias como la de la tortura de la famila Truu a cargo de secuaces soviéticos, donde claramente Oksanen escatima la brutalidad de los hechos con un bello lenguaje imaginativo-, sino al conjunto de la obra en sí: capítulos cortos, oraciones breves, elipsis narrativas, imágenes sugerentes... Capítulos para paladear con delectación. 

Algo, sin embargo, no acaba de encajar en la novela para dotarla de rotundidad: el texto se nutre en exceso de ideología, es una obra de tesis. La madre de Oksanen es estonia y la escritora sabe bien de qué escribe cuando lo hace sobre el pasado comunista de esta nación, pero esta circunstancia no debería haber influido en la autora para recargar tanto las tintas contra el régimen que se adueñó del país durante cincuenta años. La obra parece en ocasiones no más que el deseo de mostrar con toda claridad la depravación del sistema soviético, y esto no era necesario, porque redunda en un menoscabo de la historia en sí misma, la cual tiene suficiente poder de sugestión para arrinconar todo intento ideológico -quizás el origen teatral de la novela pueda explicar el peso doctrinal-. Menos aun se comprende la inclusión de los informes policiales que configuran las últimas secuencias de la obra y que, según ha declarado la autora, son reales y fuente del texto. Con ellas como epílogo de la novela, el lector queda atrapado en un desconcierto "hiperrealista" innecesario y que desdibuja todo el entramado lingüístico y compositivo anterior.

3 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Sí, la historia ya me ha seducido tal y cómo la cuentas. La leeré seguro. Abrazos

Píramo dijo...

Es curioso porque era ésta era una de las novelas que esperaba leer pronto. Y, de repente, me encuentro con tu, a buen seguro, atinada reseña. Me seduce el lirismo que dices que destila el libro. Respecto a su carácter tendencioso, creo que es el mal endémico de muchas de las novelas que describen situaciones políticas. Véanse, salvo excelentes excepciones, las novelas de la guerra civil española.

Angelus dijo...

Marcos Callau, bueno, si la lees, ya me contarás si la seducción ha sido completa. Saludos.

Píramo, creo que la obra es bastante lírica en su conjunto, de hecho tuve momentos de lectura "contemplativa". Al igual que a Marcos Callau, espero que la lectura te resulte tan agradable como a mí. saludos.