Petros Márkaris, "Con el agua al cuello"

Author: Angelus / Etiquetas: , ,


Tras navegar por las aguas turbulentas de la llamada gran novela americana del siglo XXI: “Libertad” de Jonathan Franzen -solo aguanté veinte míseras páginas de un texto prototípicamente americano en la descripción de una sociedad cerrada- y del best seller humorístico y bienintencionado: “Maldito karma” de David Safier- esta vez sí acabé el libro, pero por simple comodidad, ya que su longitud lo hacía mucho más apto que el de Franzen, aunque la novela es una locura de inverosimilitud y solo hizo que añorara a la hormiga-Woody Allen de “Antz”- la solución en las malas rachas lectoras fue acudir al refugio del puerto seguro, en este caso la novela negra y un autor de una larga y famosa serie a la que aún no había hincado el diente, el comisario griego Kostas Jaritos de Petros Márkaris y su último libro “Con la soga al cuello”.

El texto narra la persecución de un criminal en serie que vuelve locos a la policía ateniense, al Ministerio del Interior y a la corporación bancaria con las decapitaciones de personajes relevantes del mundo de las finanzas y con la invasión de carteles y pegatinas con publicidad contra el pago de los débitos a los bancos. Tras desechar el móvil terrorista (con el que el protagonista nunca estuvo muy de acuerdo), el comisario Jaritos busca a contrarreloj al asesino y sus cómplices con las pistas de la venganza contra los banqueros, para al final encontrarlos a través del dopaje en el mundo del atletismo.

La trama criminalista no es más que una argucia para la recreación social de la Atenas de la crisis de la deuda, eso es lo que le interesa al novelista. Es cierto que la novela negra "debe" recrear y cuestionar a la sociedad y sus iniquidades, sin embargo, en la obra de Márkaris, este aspecto costumbrista y crítico es demasiado evidente: recortes entre los funcionarios, manifestaciones y protestas, una ciudad colapsada,  didáctica económica, inmigración, debates entre la población sobre el colapso financiero del país... pueblan la novela de actualidad socioeconómica. Y en el objetivo, los banqueros y mandamases del cotarro económico; el punto de vista ético adoptado por el autor es cuestionable: los asesinados parecen simples muñecos a los que se les pude arrancar la cabeza sin sufrimiento y sin familiares que les lloren, sin embargo, el asesino y sus cómplices casi alcanzan la altura de unos héroes que encarnan los deseos más viscerales de la población griega. Un enfoque bastante simplista: la sociedad griega no es más que el resultado de una estafa generalizada, en la que los organismos internacionales tienen un protagonismo evidente.

Kostas Jaritos se mueve en este mundo con escepticismo, dirige a su equipo con eficiencia, se desenvuelve con soltura entre sus jefes y encuentra en su familia el refugio de tranquilidad necesario. Sin embargo, el personaje no es especialmente atractivo, carece de la dureza y maldad de otros protagonistas de series negras (el Charlie "Bird" Parker de Connolly, por ejemplo) y de la profundidad psicológica del Bevilacqua de Lorenzo Silva o del Wallander de Mankell (otro autor de izquierdas, pero al que se le nota menos el tufillo ideológico).

La novela no ofrece dificultades en cuanto a su composición: narración lineal y en presente, estilo sencillo, diálogos vivos y eficaces. Todo ello hace que la obra se lea con facilidad. Se nota el oficio del escritor; sin embargo, el episodio de la narración televisiva de la final del Mundial de fútbol, además de dotar de actualidad al texto (actualidad que dentro de unos años se quedará obsoleta), resulta bastante ridícula en su simplicidad, aparte de obrar como obvio ejemplo de la pugna entre avasalladores (Holanda como representante del Fondo Monetario Internacional) y víctimas de la especulación financiera (España y su prima de riesgo).

En estos días en los que nos hemos topado con la noticia del suicidio de un jubilado griego, al que no le daba para vivir con una pensión que se había visto drásticamente reducida, los que quieran percartarse de la realidad griega in situ no tienen más que leer esta oportunista y tendenciosa, aunque entretenida novela.

4 comentarios:

Ana Garcia dijo...

Parece muy interesante, me la apuntaré. A ver cuánto tardamos en escribir la nuestra... Un saludo.

Angelus dijo...

Ana García, muy bueno tu comentario final... Los franceses parecen que están deseando que caigamos, aunque, ya se sabe, en época de crisis suele proliferar la buena literatura. Saludos.

Licantropunk dijo...

¿"Libertad" no? Pues me aguarda desde las navidades. En fin, ya veremos. En cuanto a novela negra, si has leído mi blog verás que estoy con una que trascurre en Sevilla, lo mismo te interesa. Sí que recomiendo una que acabo de terminar: "Punto Omega" de Don DeLillo: deliciosa cinefilia literaria (Hitchcock ante todo) en 150 páginas de nada: vamos, ni comparación con el tocho de Franzen.
Saludos.

Angelus dijo...

Ya sabes que la apreciación lectora es muy subjetiva y depende de muchas variables, pero no creo que vuelva a retomar "Libertad", hay tanto que leer que no merece la pena hacerlo sin un mínimo disfrute. En cuanto a la novela de ethan, pues la tengo en la recámara (por supuesto que leo tu blog, aunque no comente todas las entradas, estás y seguirás estando en la sección de "Imprescindibles"). Me apunto la recomendación de Delillo, del que no he leído nada aún. Saludos.