Microrrelato para un domingo nostálgico

Author: Hutch / Etiquetas:


Llegó al aeropuerto a primera hora de la tarde. No conocía a nadie en la ciudad extraña, fría y gris. Le dieron la bienvenida el aire gélido, la oscuridad invernal y tres tipos: un señor mayor bigotudo, amistoso y con cierto aire de suficiencia, una mujer de mediana edad, atenta y compasiva, y otro sujeto distante, sorprendetemente paisano suyo, quien le tendió una mano lánguida, cual trapo áspero. Montaron en el coche de la mujer y recorrieron en silencio la ciudad, recién estrenada, con nieve en las aceras, luces mortecinas y escasos paseantes callejeros. Llegaron al que habría de ser su domicilio en los dos próximos años; tras subir los tres pisos sin ascensor del edificio, abrieron la puerta de aquel local sin apenas muebles, con ventanas de madera que con dificultad preservaban del frío y un gato como herencia de la anterior inquilina. Y allí lo dejaron, para que maldijese, con sentido, haber aceptado la propuesta de trabajo. La primavera todavía quedaba lejos. Sólo tenía una opción si no quería hundirse en el arrepentimiento consolador y mantenerse a flote, y decidió sin más tardanza llevarla a cabo: miró con atención al gato, quien dilató sus pupilas en la ignorancia de lo que pretendía su nuevo dueño, hasta que, finalmente, sintió cómo su cuerpo se enroscaba haciéndose un ovillo; se olvidó ya del viaje, de la ciudad extraña, fría y gris, del paisano arisco, del piso desangelado, y por fin ronroneó de placer.

10 comentarios:

Ana Garcia dijo...

Muy inspirador Ángel, me gusta!!

Licantropunk dijo...

No me digas más: a éste le han ofrecido un puesto de trabajo en Laponia, como dijo aquel.
Muy bueno. Lo leo un martes poco nostálgico. Bueno, no era nostálgico hasta ahora...
Saludos.

Angelus dijo...

Ana García y Licantropunk, gracias por vuestra positiva opinión del relato. No es Laponia, aunque rima con ella, pero se localiza más abajo. Saludos a ambos.

Suntzu dijo...

Espero que al protagonista le fuera bien en Varsovia. ;)

Suntzu dijo...

Por cierto, ¿no tienes ninguna imagen de tu haiku en el metro de Varsovia? Enróllate y cuélgala.

Saludos.

Angelus dijo...

Suntzu, en efecto, de Varsovia se trata. Intentaré conseguir una foto del haiku en el metro varsoviano. Saludos.

Olga dijo...

Me he emocionado leyendo tu microrrelato. Creo que, a pesar de esa gris acogida, Varsovia se acabó convirtiendo en un gran "ovilo de gato" para ti.
¿El soneto también es tuyo?

Angelus dijo...

Olga, me alegra tu comentario; el gato también formó parte de la realidad. En efecto, el soneto es de mi cosecha, ¿es malo? Besos.

Olga Olmedo dijo...

Muy bueno , fantastico el ambiente. Me quedo por aquí con tu permiso. Un saludo.

Angelus dijo...

Olga Olmedo, ¡gracias! Yo también me quedo en "tu mesilla de noche". Saludos.