Entre seseos y ahogos

Author: Hutch / Etiquetas: , , , ,


La Fundación Lara ha organizado un ciclo poético en el monasterio de Santa Clara con algunos de los nombres claves de la poesía española. El primer día tuvo como invitados a dos "estrellas" de la lírica: José Manuel Caballero Bonald y Pere Gimferrer. El primero conserva, pese a sus más de ochenta años, una envidiable lucidez, gran sentido del humor y una fructífera longevidad creativa -como él mismo reconoció-; hizo referencia en su charla a la importancia del tiempo y la memoria en su quehacer poético y, sobre todo, a la autosuficiencia verbal del poema: el texto como creación lingüística autónoma; su recitado fue bueno, aunque hay algo que golpea el oído del público: su fuerte seseo y la sonoridad de la "s". Por su parte, Gimferrer hizo gala de un discurso inteligente, mostró respeto y admiración por su contertulio y coincidió en la autonomía verbal del poema (algo más de prever en él que en Bonald, a poco que se conozcan sus trayectorias poéticas); sin embargo, su recitado fue lamentable: nasal y ahogado, sin ritmo, a veces hasta incomprensible. En el repaso de las influencias, que cerró el coloquio, sorprendió la coincidencia de ambos en el poeta romántico Espronceda, aunque la ulterior explicación que hicieron los dos aclaró lo anecdótico de ese referente, restringiéndolo a sus inicios poéticos y al modelo vital que el autor de "La canción del pirata" imponía a los jóvenes; el magisterio de Darío, los poetas del 27 y Luis Rosales -para el jerezano- y Dante -para el catalán- completó la nómina de influencias y lecturas.

La charla resultó, en su conjunto, un tanto caótica, con algunos embarazosos silencios y una sensación de estar asistiendo a una especie de intercambio infantil de cromos en la lectura de los textos. El presentador -el escritor y director de la colección Vandalia, Jacobo Cortines-, fue un convidado de piedra, a excepción del comienzo y de un par de ocasiones, en las que los contertulios hicieron caso omiso de sus sugerencias cuando la charla amenazaba con resquebrajarse. Pero, en definitiva, son de muy de agradecer estas iniciativas, que permiten, en el caso de estos dos escritores, contar con la presencia de dos monstruos de la literatura española, aunque uno no pudiera dejar de tener la impresión de haber salido de un museo de cera. Tres solistas de la premiada "Orquesta Barroca de Sevilla" pusieron colofón al acto con obras de Haydn.

2 comentarios:

Suntzu dijo...

Muy bueno el título y muy acertada la descripción de lo que allí pasó. No me esperaba ni el acento de uno ni la velocidad fulminante del otro ¿recitando? Pero bueno, me quedo con haber visto y escuchado de cerca a Gimferrer y con los libros que tuvo la amabilidad de firmarme y que guardaré (al menos, el mío) para toda la vida ya.
Un saludo.

Angelus dijo...

Suntzu, gracias por los calificativos. Sí, con eso nos quedamos: con los recuerdos y con los testimonios gráficos de dos grandes literatos. Fue agradable, y hasta divertido. Saludos.