"Tiempo de vida". Marcos Giralt Torrente

Author: Hutch / Etiquetas: , ,



Ya es lugar común afirmar la escasez de literatura autobiográfica en las letras hispanas, sin embargo, desde hace algunas décadas los libros de memorias van apareciendo regularmente en las librerías desmintiendo la anterior aseveración. Marcos Giralt Torrente con “Tiempo de vida” ha marcado un hito indispensable en el género memorialístico en España. Así fue reconocido por el suplemento cultural "Babelia" cuando eligió el texto como uno de los mejores del año pasado.

La obra pretende dar testimonio del padre del escritor, el pintor Juan Giralt, fallecido de cáncer a comienzos de 2007: un padre ausente durante buena parte de la vida de Marcos Giralt por culpa de la separación de los progenitores y que sólo recobra su presencia cuando la enfermedad obliga al hijo a hacerse cargo de él.

Libro irritante en su primera mitad por la reiteración de acusaciones filiales y por la imagen que el autor proyecta de sí mismo: un niño malcriado, viajero, mujeriego y antojadizo (“una noche me encuentro con la amante de mi padre y acabamos en la cama. No estoy suelto, me acosa cierto inconcreto remordimiento, pero me dejo hacer una felación y por la mañana la penetro brevemente”), que se rehace con la madurez y el acercamiento al padre, y es, precisamente, con esa recuperación del padre perdido cuando también recuperamos al hijo: abnegado en el cuidado del enfermo.

Marcos Giralt utiliza una prosa característica, en la que destaca el uso de repeticiones, perífrasis, anáforas y párrafos breves. Un excesivo, por largo, preámbulo de intenciones y de referencias cuasi bibliográficas ya pone sobre aviso al lector sobre la necesidad de su "colaboración" para llevar a cabo una tarea ardua -la lectura de la obra-, como arduo fue para el autor sacar a la luz las miserias familiares para purificar las culpas.

2 comentarios:

Suntzu dijo...

Yo ahora mismo no estoy para lecturas arduas, me temo. Estoy intentado acabar con las conversaciones Borges-Bioy y estoy agotada porque no me entero de la mitad de lo que dicen porque no conozco a la mitad de los escritores que nombran. Madre mía. ¿Cómo les daba tiempo a leer tanto, a acordarse de tanto, a tener una vida social tan activa, a dar tanta conferencia? Porque me encanta Borges, que si no...

De todas formas, volviendo a tu entrada, se agradece el análisis del libro. Creo que tengo un amigo a quien le podría interesar. Lo miraré.
Saludos.

Angelus dijo...

Suntzu, la lectura es ardua, pero gratificante hasta llegar a ser emotiva en la última parte del libro, cuando el autor ha dejado de lado sus resquemores y madura en la entrega al padre. Saludos.