Presentación de la biografía de Cernuda

Author: Hutch / Etiquetas: , , ,

Anteayer, 21 de junio, estuve en la Biblioteca "Infanta Elena" (con horario matinal ya desde el 15 de junio, es decir, servicio de préstamo cerrado a horas vespertinas) para asistir al acto de presentación del segunto tomo de la biografía sobre Luis Cernuda -Luis Cernuda. Años de exilio (1938-1963)- de Antonio Rivero Taravillo. Venciendo al calor de la tarde, que no invitaba precisamente al paseo urbano, nos presentamos allí un nutrido número de seguidores (o bien de Cernuda, que no es mi caso, o bien de Taravillo), que hicimos rebosar la sala. El acto tuvo dos partes bien dispares: una presentación a cargo del escritor Julio Manuel de la Rosa y la propia charla del biógrafo.

La primera resultó larga y soporífera, aunque debí de ser el único que sintió algo así a tenor de los aplausos que pusieron colofón a la disertación. Pertrechado de sus buenos cinco folios, el presentador hizo un particular viaje a través de la peripecia del poeta del 27 desde que se marchó de España. Su charla fue más una conferencia que enmarcar en un congreso de estudiosos cernudianos que un acto de presentación en sí, de hecho duró más que las palabras de Taravillo. Yo no veía el momento de que acabara para poder escuchar al verdadero protagonista del encuentro. No faltaron, eso sí, las autorreferencias hipocritillas a la no pretendida revisión vital de Cernuda, ni a la no intención de acaparar el protagonismo que Taravillo se merecía. Aun así, como digo, fue aplaudido por todos lo presentes con efusión. No podía dejar de pensar, mientras le escuchaba, en el esfuerzo ingente que los profesores debemos llevar a cabo para atraer la atención de nuestros alumnos; es verdad que, en un acto así, los asistentes son adultos que están ya casi ganados para la causa de antemano, sin embargo, ¡qué distinta situación la vivida en ambos casos!

La segunda parte del acto, ya por fin con las palabras de Antonio, resultó amena, escueta y entretenida. Antonio incidió en algunos aspectos vitales de Cernuda que comenta en su obra: la atención a los niños de la guerra en Inglaterra, el recuerdo tan especial que en México se tiene del autor, las relaciones con el joven culturista Salvador Alighieri, la afinidad entre vida y arte en el caso de Cernuda, la correspondencia sacada a la luz... La anécdota llegó en el turno de preguntas cuando alguien, desde las últimas filas, casi increpó a Antonio por haber transformado el segundo apellido de Cernuda, Bidón, en el correspondiente francés, Bidou; Antonio estuvo ágil y agudo en la réplica cuando relacionó la discrepancia con esa ambivalencia realidad/deseo que todos tenemos presente cuando pensamos en el escritor sevillano.

Para terminar, solo decir que vi a Taravillo más suelto, relajado y seguro que cuando asistió a nuestro instituto: se le notaba que está más acostumbrado a este tipo de actos y público. Es normal.

4 comentarios:

Antonio Rivero Taravillo dijo...

Muchas gracias, Angelus. Me alegró mucho verte por allí.

Licantropunk dijo...

Oye, tú que estás tan puesto en poesía, una pregunta humilde, una curiosidad: si Luis Cernuda murió en 1963 y casi 50 años después le dedican biografías y presentaciones, ¿a qué poeta actual, que Dios guarde muchos años, le sucederá lo mismo en el 2063? Poesía del siglo XXI.
Saludos.

Marcos Callau dijo...

Hola Angelus. Precisamente estoy en estos momentos repasadno una Antología poética de Cernuda y de momento, me quedo con el libro de 1929 "Un río, un amor". Un gran autor y muy interesante resultará leer la biografía de Antonio. Mi enhorabuena a Antonio y mis gracias a ti por difundirlo. Abrazos.

Angelus dijo...

Antonio Rivero Taravillo, fue un placer asistir y saludarte de nuevo.

Licantropunk, no tengo dotes adivinatorias. Encontrar a un poeta del calibre de Cernuda -pese a mis reticencias- en nuestra época es harto difícil, por no decir imposible. Algunos nombres de poetas vivos que, pienso, permanecerán dentro de medio siglo pueden ser: Gamoneda, Brines, Jiménez Lozano, los hermanos Panero, Antonio Colinas, García Montero, Luis Alberto de Cuenca... Saludos.

Marcos Callau, quizás los mejores libros de Cernuda haya que buscarlos con posterioridad al libro que mencionas. La biografía seguro que no defrauda. Saludos.