Julian Cope viene de otro planeta

Author: Angelus / Etiquetas: ,


El título de la entrada hace referencia a una de las canciones más famosas de Julian Cope. El cantante, musicólogo y antropólogo galés es uno de los personajes más singulares de la escena rockera británica. Criado en el post-punk de fines de los 70, su carrera tuvo pinitos de éxito con el grupo The Teardrop Explodes, para luego iniciar una trayectoria en solitario en la que pugnan dos fuerzas antitéticas que tensan su música: la balada pop bien construida y pegadiza, y el rock "indie", psicodélico y con tendencias "heavy". En un momento de su carrera, Julian Cope llegó a afirmar que no deseaba ser un artista de culto como Peter Hammill, sin embargo, el paso del tiempo ha visto cumplida esa profecía no deseada: le echaron de la compañía Island por falta de ventas y algunas excentricidades, tiene su propio sello en el que promociona a artistas afines y su otra vertiente profesional (la del respetado estudioso y escritor de antropología, en especial, celta) le ha convertido en un  bicho raro del circo musical.

Asistí, hace algunos años, a un recital de Julian Cope en Sevilla en el festival Spokenworld. Apareció de la guisa que ofrezco en la última imagen de la entrada: un espectáculo de rareza. Nos leyó textos propios, entre los que destacaba un poema épico recién compuesto a los restos arqueológicos de Antequera. Terminó con unos sonidos guitarreros con amplificador que destemplaron hasta al más predispuesto fan: una de las asistentes profirió un "¡Que se tome un valium!". Sin embargo, había honestidad en el espectáculo e intento de acercamiento al público (pasó a mi lado por el patio de butacas y hasta me preguntó en inglés: ¿qué tal?, -la sorpresa me impidió responder, siempre y cuando hubiera tenido la destreza lingüística de hacerlo-): toda una "performance" alternativa de alguien que, sin embargo, había amagado al principio de su carrera con ser una estrella del pop.

3 comentarios:

Suntzu dijo...

Hijo mío... Y yo creía que Iggy Pop era raro. Pues sí, tiene toda la pinta de haberse caído de una nave nodriza que pasaba por aquí. Por desgracia, una se ha criado con Los 40 principales y le tira más lo popero. Pero me pica la curiosidad: ¿Cómo llegó a tu conocimiento semejante personaje?

Un saludo.

Angelus dijo...

Suntzu, me alegra compartir contigo mis impresiones sobre "San Julián de los megalitos" o "El gran druida". Lo conocí, hace ya más de veinte años, a través de Radio3 en un programa ya desaparecido de pop, cuando se incluyó entre las mejores canciones del año su "Charlotte Anne" -que enlazo en la entrada-; posteriormente, leí un reportaje sobre él en Rockdelux y ya siempre me ha acompañado como un referente musical. Me paso de vez en cuando por su página web y compro siempre que puedo algún disco suyo. A pesar de su apariencia, insisto en que tiene canciones agradables y con vocación, no cumplida, de éxito. A pesar de su apariencia, ha escrito libros de referencia sobre la música pop y y la antropología. Ahora que se prodigan y acampan los antisistema capitalista, éste sí que es un "fuera de la ley" que merece la pena. Abrazos.

Suntzu dijo...

Bueno, cuando esté en mejor disposición, es decir, en verano, lo escucharé. Tu Peter Hamill me parecía rarísimo de primeras, pero luego me gustaron algunas canciones. Como diría mi querido Juncal- Paco Rabal: "Tomo nota".