Múltiple personalidad: "Las tres caras de Eva"

Author: Angelus / Etiquetas: , , , ,


"Las tres caras de Eva", fiel traducción del original, es un ensayo divulgativo de los psiquiatras Corbett H. Thigpen y Hervey M. Cleckley sobre el Trastorno de Identidad Disociativo (TID) en la paciente Chris Costner Sizemore.

Llegué al libro por medio de la película homónima de Nunnaly Johnson, protagonizada por Joanne Woodward, quien recibió por ese papel el Óscar en 1957. Los psicodramas me atraen, en especial si los dirige Alfred Hitchcock ("Recuerda" y "Marnie"), pero es que éste, además, estaba basado en la vida de la protagonista y era contemporáneo a la paciente. La actriz está bastante creíble y todo el filme transpira cierto aire de serie B, a pesar de la propia Woodward y del cuestionable, por exagerado, Lee J. Cobb; las virtudes de la película están especialmente en el guión: en la penetración psíquica del personaje, en el buceo en las profundidades de la mente humana y sus recovecos. Después de leer el ensayo en el que se basa, se puede afirmar que dicha sabiduría recae, en buena parte, en el libro objeto de esta reseña.

Debo admitir que empecé a leer el texto con ciertos prejuicios sobre el material que los psiquiatras pudieran haber dado a la luz, sin embargo, a las pocas páginas de iniciada la lectura, ya se observa que  la obra no se va a perder en vericuetos científicos y que hay una certera traza narrativa de intriga en el relato: Chris Costner, joven madre y ama de casa de escasos recursos, acude a la consulta de psiquiatría para atajar sus tremendos dolores de cabeza; al poco tiempo, el especialista, efectuados los pertinentes exámenes neurológicos, se percata, indagando en la vida personal de la paciente y tras referirle ésta sus desavenencias conyugales y cómo le afectan negativamente, de que dicha cefalea es de origen psíquico. Con el transcurso de la psicoterapia, se manifiestan a lo largo de la consultas, y de improviso, otras dos personalidades diferentes en la paciente, una de ellas totalmente antagónica, cuyos esfuerzos por "salir" están en el origen de las jaquecas, y que a partir de ese momento, alternan en su vida diaria. Informada la enferma de este singular caso que se da en ella, su vida se convierte en una pesadilla, hasta que una cuarta personalidad, equilibrada y síntesis de las anteriores, emerge de su mente -tras el descubrimiento de un trauma infantil- para poner fin, de momento, al trastorno y estabilizar su vida.

La obra se lee fácilmente gracias a su carácter divulgativo (los escasos términos técnicos resultan bastante comprensibles y sólo al final, en unos capítulos dedicados a explicar el origen del mal, se especializan) y gracias a la trama de suspense que los autores supieron darle; se empatiza con la paciente y se sigue el transcurso de la enfermedad con el interés de su resolución. La narración incluso está salpicada de fragmentos poéticos (Wordsworth, entre otros), que se sacan  a la luz por la afición lectora de la mujer, pero también por los paralelismos con ciertas etapas del desarrollo de la enfermedad. En algún momento, los psiquiatras parecen un poco el científico frío que analiza a su cobaya sólo con la intención de observación y disfrute de la exquisitez del manjar que la suerte le ha deparado, sin embargo, este espejismo se resuelve al final de la obra cuando los narradores plasman sobre el texto el afecto por la mujer (esa frialdad analítica, que domina casi todo el ensayo, quizá tenga su razón de ser en la intención de separarse emocionalmente de la paciente para poder analizar objetivamente mejor el caso). Hay también un encomiable intento por justificar ante la ciencia la veracidad del caso, que se manifiesta a través de la presencia de sólidos argumentos empíricos.

El final de la obra deja una sombra de duda en el porvenir de curación de la paciente. Ciertos tests aplicados a esa cuarta  personalidad reflejan zonas oscuras que no deparan un futuro totalmente halagüeño y plantean la posibilidad de una herida aún no cerrada. Sin embargo, mis pesquisas en la Web han dado como resultado la constatación de que Chris Costner se ha convertido en una mujer que, con el paso del tiempo, parece haber recobrado la salud mental y encauzado satisfactoriamente su vida, y que, incluso, ha llegado a escribir varios libros sobre su extraño caso. Dejo un vídeo reciente de una entrevista que se le ha realizado en la BBC; no es necesario entender todo para darse cuenta de la serenidad final que emana de una mujer que ha sufrido una hecatombe emocional y psíquica.

La edición del ensayo (Editorial Juventud, 1973) merece unas palabras. Se trata de una obra de bolsillo, de dimensiones mínimas (sobre todo, comparadas con lo voluminosos que son los libros hoy en día), con ciertos errores en la traducción, que se deberían haber corregido en esta segunda edición de la obra que yo he manejado.


Lamentablemente, con posterioridad a la redacción de la entrada, se ha eliminado el vídeo de YouTube por problemas de permisos (¡una pena!); lo sustituyo por una foto de dicha entrevista.

4 comentarios:

Licantropunk dijo...

Pues tomó nota del título. Aunque lo que más me ha gustado es lo bien que lo has contado.
Saludos.

Suntzu dijo...

Parece interesante.Si veo la peli, le echaré el guante. Y coincido con Licantropunk: muy buena entrada.
Saludos.

Angelus dijo...

Licantropunk y Suntzu, gracias a los dos por vuestras palabras. Ambos, libro y película, merecen la pena. Saludos.

Bambi Ochoa dijo...

lo leí en una edición de selecciones de R.D. no se cuantos años atrás y me sorprendió tanto creo que este padecimiento fue perfectamente aclarado gracias a Eva. hay hoy en día unas novelas de los autores suecos Jerker Eriksson (b. 1974) y Håkan Axlander Sundquist (b. 1965). que se llama " Los rostros de Victoria Bergman" buenísimos (son 3) los recomiendo a mi me gustaron y casi los leí de corrido. El seudónimo conjunto de estos escritores es Sund Erik Axl.