45 años rodando por la carretera (II)

Author: Hutch / Etiquetas: ,


En la anterior entrada, dedicada al aniversario de "Like a rolling stone", mencioné que las versiones en directo de esta canción no han alcanzado nunca la grandeza musical y transgresora de la versión en estudio de 1965. En efecto, Bob Dylan no pasará a la historia de la música por sus directos, salvo honrosas excepciones; a pesar de ser un animal de escenario, más bien de carretera, inmerso en esa gira de nunca acabar ("Never ending tour") que le ha llevado a dar cien conciertos en un año, los dylanianos no pueden pretender asistir a un concierto de su ídolo para escuchar más o menos fielmente sus versiones de estudio: en el escenario se advierten más las deficiencias vocales del de Duluth, su voz a veces se pierde entre la instrumentación y hasta cuesta reconocer las canciones; esto fue lo que presencié yo mismo en Valladolid en junio de 2006. Sin embargo, quiero traer aquí un directo harto curioso, "At Budokan", de 1978.

Situado en los inicios de su época gospel y de la conversión al cristianismo, Dylan trajo a casa, para la ocasión, sus grandes éxitos (entre los que no podía faltar "Like a rolling stone") y ofreció unas versiones totalmente remozadas: ampulosas, pegadizas y con querencia reggae. Es éste un Dylan distinto, asimilado a un Elvis Presley o Neil Diamond de Las Vegas: estrella de un escenario en el que hay una gran banda de pop-rock y coros femeninos, hasta su atuendo nos recuerda el amaneramiento y mal gusto de los antes citados (como se puede ver en la foto de cabecera, que no es más que el póster que se incluía en el vinilo). El álbum fue masacrado por la crítica, como los de estudio que vendrían a continuación: "Street legal" -éste injustamente- , "Saved" o "Shot of love"; Mark Knopfler lo rescató del fango con su colaboración en "Slow train coming". Sin embargo, "At Budokan" tiene un encanto particular: es un disco accesible para los neófitos en Dylan, las canciones tienen un tratamiento ligero y de fácil consumo, y el artista nos ofrece la vertiente más popera y comercial de su carrera. Y es que no todo ha de ser creación de himnos generacionales.

0 comentarios: