Llegó, habló, convenció

Author: Hutch / Etiquetas: , , ,


Mi historia personal con respecto a la posibilidad de asistencia a una charla del escritor Lorenzo Silva es larga y compleja. Durante mi estancia Polonia, escribí una reseña de "Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia" en la revista Enlace de la Embajada española, lo que supuso dar a conocer a algunos españoles el nombre del novelista y su focalización en la cultura polaca; por aquel entonces, yo no disponía de cobertura para poder invitarlo a nuestro centro, medios que sí tenía el Instituto Cervantes y que aprovechó para traerlo a Varsovia, pero, lamentablemente, meses después de que yo abandonara Polonia y me asentara en Andalucía. Fue el primer paso de un desencuentro que se habría de prolongar en el tiempo.

Gibraleón (Huelva) fue mi primer destino definitivo como profesor de Lengua. Al llegar allí, propuse a mi departamento la inclusión de la novela antes citada en la lista de lecturas obligatorias; el primer año la iniciativa no tuvo buena acogida, sin embargo, a partir del segundo año, y aprovechando los galones inesperados de la jefatura departamental, esa novela juvenil se convirtió en lectura para los chicos durante dos años consecutivos. El contacto frecuente con el comercial de la editorial Anaya -pues de este grupo eran los libros de texto que elegimos para los alumnos- me incitó para proponer a dicho comercial la posibilidad de la venida de Lorenzo Silva. La propuesta no era factible, me dijo, por la apretada agenda del escritor madrileño; yo lo comprendí, al fin y al cabo, es uno de los grandes narradores del país, pero, a pesar de ello, insistía cada vez que coincidíamos. El buen hombre se debió de cansar de mí y al fin logró que Lorenzo se llegase a dos institutos de Huelva, incluido Gibraleón, pero -otra vez la desgracia- para el curso 2009-2010, cuando yo ya había cambiado de destino.

El comercial me propuso entonces, cuando vio mi decepción, una visita rápida  a nuestro centro, pero yo, al comienzo del curso escolar, no las tenía todas conmigo en mi nuevo instituto, aparte de las pocas instalaciones de las que disponía, ni siquiera tiene salón de actos (por no tener, hasta uno de los grupos no tiene ni aula propia, sino que va rotando según el abandono temporal de otros alumnos de las aulas). Cuando mis compañeros me confirmaron las fechas de la llegada de Lorenzo Silva (febrero de este año), yo ya estaba más asentado en mi nuevo destino y tenía la confianza suficiente para abordar la empresa de recibirlo. Contacté con el comercial y le propuse eso, una vista rápida y un encuentro reducido para pocos alumnos. Tras numerosas llamadas telefónicas, quedamos en que a la vuelta desde Huelva a Sevilla, harían una pequeña escala en nuestro instituto. Pero las circunstancias seguían jugando en mi contra: el horario del AVE de regreso a Madrid impidió la parada en el centro. Sin embargo, Lorenzo prometió que en una próxima vista que haría a Sevilla, con motivo de una entrevista radiofónica, se acercaría al pueblo. Con esa promesa, nos quedamos y esperamos.

Nuevamente, nuestro gozo quedó en el pozo cuando nos enteramos de que esta nueva visita se había producido sin efectos positivos en nuestras esperanzas. Ahora bien, yo no me di por vencido. Usé el correo electrónico y el blog del escritor para insistir de nuevo, pese a que me considerara, y con razón, un plasta. Y gracias a esta tozudez y aprovechando la nueva llegada del novelista a Sevilla con motivo de la Feria del Libro, conseguí AL FIN que Lorenzo Silva se acercase, el jueves pasado día 13, a nuestro instituto, charlase con los profesores y tuviera un pequeño encuentro con el grupo de alumnos que leen esa novela juvenil.

Los compañeros que lo conocieron quedaron encantados con su amabilidad, sencillez y cercanía. A los alumnos los vi muy educados (¡!) e impresionados por su presencia, previamente los habíamos aleccionado al respecto. Lástima la falta de tiempo para que Lorenzo respondiese a las preguntas -ensayadas- de nuestros chicos. Pero la visita creo que fue un éxito. Éxito que personalmente yo necesitaba tras unas fechas de disgusto personal por motivo de un enfrentamiento con la Inspección educativa de la zona.

9 comentarios:

Suntzu dijo...

Coincido contigo en que es (al menos, lo parece) una persona sencilla y cercana. Además, creo que estas iniciativas les vienen bien a los alumnos.
Y ya sabes que me alegro muchísimo de que por fin pudierais compartir charla, coche y demás. Te lo mereces.
Saludos.

Apúntate ésta dijo...

Soy testigo de parte de tu relato y no necesito serlo de la otra parte. Doy fe de que tu esfuerzo y tenacidad han sido ímprobos. El centro y la inspección que ahora te albergan no se merecen tanto esfuerzo. Enhorabuena por la satisfacción que este logro te reporta.
En cuanto a la inspección, tanta mediocridad me aburre, la verdad. Lo siento de corazón por la parte que te toca.
Ya que te muestras inasequible al desaliento, te propongo el próximo reto: ¿podrías intentarlo la próxima vez con Mark Knopfler...?
Abrazos.

Anónimo dijo...

Me alegro por ti y me imagino lo mucho que ello signafica para ti.
Un abrazo.

Angelus dijo...

Suntzu y Anónimo, gracias por las felicitaciones. Al final, el esfuerzo mereció la pena, tanto para mí, como para alumnos y profesores que lo conocieron. Abrazos.

Apúntate ésta, la presencia de un testigo de la narración siempre viene bien para los descreídos, así que... ¡gracias! En cuanto a lo de Knopler, quizás sean los de inglés los más adecuados para el intento, aunque no sé si el guitarrista vendría al Centro a cuenta de "dinero por nada y chicas gratis". Saludos.

Licantropunk dijo...

¡Enhorabuena! Supongo que no es nada sencillo contar con la presencia de un escritor tan conocido (dejas constancia de que la tarea ha sido ardua, ja, ja).
"La flaqueza del bolchevique" me encantó, tanto la novela (y su impresionante banda sonora de Yazoo) como la película (y su banda sonora, más acorde con los tiempos actuales, de Extremoduro).
Animo y que tus enfrentamientos con inspectores sólo se produzcan leyendo novela negra.
Saludos.

Xoán González dijo...

El que la sigue la consigue ¿eh?. A constancia no te gana nadie... ¿cómo tienes, por cierto, el 25 de julio para un miniencuentro en León?

Angelus dijo...

Licantropunk, ¡gracias! Pues sí, como se puede leer, la tarea se las trajo. Que viniera Lorenzo Silva a un instituto tan pequeño y "poco considerado" como el mío, creo que fue una proeza. En cuanto a la novela que mencionas, aún no la he leído, caerá un día de éstos, pero antes tengo que leer la última, "La estrategia del agua". Saludos.

Xoán González, cuenta con mi presencia para esas fechas, salvo imponderables. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Toda mi admiración por tu tesón y enhorabuena por haber conseguido la conferencia, a pesar de todas las adversidades y contratiempos. Seguro que tus alumnos no van a olvidar la visita, parece una persona encantadora, muy sencilla en su exposición. ¡Y qué bien que tengáis un blog del instituto! Aquí se llevan entre todos tan mal, que es imposible hacer nada.
Un beso, María Sierra

Angelus dijo...

María, gracias por tus palabras. Eso espero, que los alumnos hayan sabido apreciar el encuentro con el escritor (aunque, si te digo la verdad, lo dudo mucho). En cuanto a lo del blog del centro, está bien, el problema es que sólo trabajamos en él tres profes, los demás o no se interesan por él o esperan muy "perramente" (como dicen por aquí) que les hagamos el trabajo, si yo te contara... Un abrazo fuerte y me alegro que sigas leyendo el blog.