Szymborska on the road again

Author: Hutch / Etiquetas: , , , , , , ,


El niño de la película recientemente estrenada "The road" se ve lanzado, desde el nacimiento, al fin del mundo y además se queda sin madre por la decisión voluntaria de ella de hundirse en las profundidades de la noche y renunciar a la lucha por la supervivencia, que iniciarán al poco tiempo marido e hijo. En el nuevo poema de Szymborska que he elegido para la entrada, se trata el drama del divorcio, del que los hijos son con certeza los perdedores, los que ven hundirse su mundo (como la visión apocalíptica de la película antes citada) y deben iniciar una nueva supervivencia afectiva. El texto de la poetisa polaca no tiene nada que ver con la negrura, pesimismo y angustia continua que respira el film protagonizado por Viggo Mortensen. Szymborska apuesta, de nuevo, por el tono coloquial, la falta de dramatismo y la ironía; la enumeración anafórica nos remite a una especie de cajón de sastre donde almacenar los restos del naufragio, eso sí, separado en dos compartimentos.

Si alguno piensa que la relación film/poema está traída por los pelos, quizá tenga razón. Funciona por antítesis.

DIVORCIO

Para los niños el primer fin del mundo de su vida.
Para el gato un nuevo dueño.
Para el perro una dueña nueva.
Para los muebles escaleras, golpes, carga, descarga.
Para las paredes claros cuadrados tras los cuadros descolgados.
Para los vecinos de la planta baja un tema, una pausa en el hastío.
Para el coche mejor que fueran dos.
Para las novelas, la poesía – de acuerdo, llévate lo que quieras.
Peor para la enciclopedia y el video,
ah, y para el manual de ortografía,
donde tal vez se explique el tema de los dos nombres:
si todavía unirlos con la conjunción “y”,
o ya separarlos con un punto.

Traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán.

 

8 comentarios:

Suntzu dijo...

El tema me toca de cerca. A mí lo que me tranquiliza es saber que mi sobrino no va a sufrir la separación de sus padres (hasta cierto punto) porque no los ha conocido juntos. La verdad es que es duro y complicado. ¿El poema está en "Aquí"?
Ayer fue el día de los "casi": casi me compro "Aquí" (acabé comprándome uno de Colinas) y casi veo "The Road", guiada por mis hormonas, pero acabé entrando en "En tierra hostil", que no estuvo nada mal.

Saludos.

Vivian dijo...

Me encantó la manera de mostrar la ruptura a través de los pequeños detalles cotidianos, especialmente me gustó esta parte:

“ah, y para el manual de ortografía,
donde tal vez se explique el tema de los dos nombres:
si todavía unirlos con la conjunción “y”,
o ya separarlos con un punto.”

Respecto a la relación con la película, no sé que tan traída por los pelos estará, la película no la vi.

Saludos

Angelus dijo...

Suntzu, sí, el poema es de "Aquí". El título de la película que viste también le vendría bien a "The road"; en el caso de ésta, el niño sí que sufre la ausencia de la madre, pues ya está crecidito cuando ella decide poner punto y final a su vida (no desvelo nada porque está a comienzo del film). Saludos.

Vivian, me alegra de que el poema sea de tu agrado. Ambas, poeta y película, merecen la pena, a pesar de la disparidad de tonos. Saludos.

Ibán dijo...

Ciertamente puede tratarse de una forma de Apocalipsis. Esa y descubrir que los Reyes Magos no existen ;)

No, pero en serio, el poema está muy bien por cómo se hace a cosas pequeñas que luego son las que más importan

Licantropunk dijo...

Un divorcio es un drama en toda regla para los niños. Así es la vida.
No he visto la película (aún) pero sí he leído el libro (genial) y el poema, sobre todo el primer verso, claro. Esperemos que no pase nunca.
Saludos.

Angelus dijo...

Ibán, me alegra que te guste el poema. De lo pequeño y sencillo a la trascendencia, ése es el camino que recorre la poetisa. Saludos.

Licantropunk, yo, sin embargo, no he leído el libro, pero tras el impacto que me produjo la película espero impaciente el momento de hacerlo. Saludos.

DECKARD dijo...

Yo tampoco he leído el libro, pero he visto la película y me ha conmovido.

También me gustó mucho "No es país para viejos", así que empiezo a pensar que Cormac McCarthy tiene buena suerte con las adaptaciones de sus novelas.

Un saludo!

Angelus dijo...

Deckard, "No es país para viejos" no estaba mal, aunque me interesa y emociona mucho más esta película. Es cierto que McCarthy se puede dar con un canto en los dientes con las adaptaciones de sus novelas. Saludos.