Szymborska en el "top" 5

Author: Hutch / Etiquetas: , , , , ,



Los críticos del suplemento cultural “Babelia” de “El País” han elegido el último poemario de la nobel polaca Wisława Szymborska, “Aquí”, el cuarto mejor libro de 2009 y el mejor de poesía. La traducción corre a cargo de Abel Murcia Soriano y Gerardo Beltrán. A Abel ya lo he mencionado en varias entradas y he recomendado su blog: es director del Instituto Cervantes de Cracovia y poeta, fue mi jefe durante la temporada que ejercí como profesor en el Instituto Cervantes de Varsovia. A Gerardo lo traté menos, aunque en las ocasiones que coincidí con él me pareció un tipo agradable y modesto; también es poeta; conservo de él un libro dedicado, “Breve paisaje con sombras”. Ser poeta no creo que sea condición para poder traducir poesía, pero indudablemente ayuda: ya se sabe, traducir poesía es recrear nuevamente el texto y convertirse, de hecho, en poeta. Me alegro por el éxito de crítica del libro por doble motivo: por la poetisa polaca y por los traductores.

La poesía de Szymborska, ya ampliamente conocida en España (no sucedía esto en 1996, cuando se le concedió el Nobel, precisamente el año que recalé yo en Polonia), se caracteriza por la sencillez de formas y la profundidad de mensaje: indaga en la esencia del ser humano con sabiduría y universalidad; la ironía y la cotidianidad están presentes en su obra. Dejo un poema del libro citado y un pequeño comentario del mismo.

Se trata del poema “Identificación”. El texto se asemeja formalmente a la prosa por el lenguaje empleado y el ritmo versal: la mayoría de las oraciones coinciden con la pausa que marca el verso, reduciéndose los encabalgamientos al mínimo; el poema, de esta manera, se puede leer como un pequeño relato. La “anécdota” es la muerte en accidente aéreo del ser amado y la no aceptación de su pérdida por parte del sujeto poético. La identificación del cuerpo amado traumatiza la psique de la protagonista hasta el punto de negar las evidencias identificativas: camisa, reloj y los nombres en la alianza; hasta la fecha del vuelo es negado por ella en unos versos espléndidos: “Es cierto, tendría que haber vuelto el jueves. / Pero quedan muchos jueves todavía este año”. El trauma se revela de forma magistral en el discurso incoherente de los versos finales: “Ahora mismo pongo agua para el jueves, me lavo el té”. Un poema con un mensaje universal: el desajuste psíquico que provoca el dolor, comprensible por cualquiera con un mínimo de sensibilidad y que me trae a la memoria los cuentos de Raymond Carver: una mínima anécdota recrea todo un mundo de relaciones personales.

IDENTIFICACIÓN

Qué bien que hayas venido – dice.
¿Oíste que el jueves se estrelló un avión?
Ajá, pues precisamente por ese asunto
vinieron a buscarme.
Parece que él estaba en la lista de pasajeros.
Y qué, igual se arrepintió.
Me dieron una pastilla para que no me desmayara.
Después me mostraron a alguien, no sé a quién.
Todo negro, quemado, menos un brazo.
Un jirón de la camisa, el reloj, la alianza.
Me enfurecí, porque seguro que no era él.
Nunca me haría eso, tener ese aspecto.
Y de esas camisas están llenas las tiendas.
Y ese reloj es un reloj corriente.
Y nuestros nombres en su alianza
son nombres muy comunes.
Qué bien que hayas venido. Siéntate aquí a mi lado.
Es cierto, tendría que haber vuelto el jueves.
Pero quedan muchos jueves todavía este año.
Ahora mismo pongo agua para el té.
Me lavo el pelo, y luego, y luego qué,
intentaré despertarme de todo esto.
Qué bien que hayas venido, porque allí hacía frío,
y él en ese saco de dormir de goma,
él, quiero decir, ese pobre infeliz.
Ahora mismo pongo agua para el jueves, me lavo el té,
es que claro, con lo comunes que son nuestros nombres -


6 comentarios:

Vivian dijo...

En esta ocasión voy a discrepar contigo, yo sí creo que es necesario tener “alma” de poeta, aunque nunca se haya publicado poesía, para traducirla, es necesario una sensibilidad especial, aunque esta idea mía tiene más que ver con la poesía al estilo “clásico” en la que tan importante era la forma como el fondo, para cuya traducción se requiere un dominio del lenguaje rozando el bilingüismo…

Respecto al poema que nos traes, me gustó más el fondo que la forma, pero es que yo, en esto de la poesía soy muy “carca”, y siempre preferiré aquella en la que el sentimiento viene de la mano de la palabra cuidada, que no tiene por qué ser rebuscada, de Goethe a Benedetti hay una distancia formal evidente pero la esencia, el sentimiento que consiguen transmitirme es el mismo.

Saludos

Angelus dijo...

Vivian, la discrepancia es buena porque supone una confrontación de ideas y pareceres que enriquece el punto de vista de las personas (al fin y al cabo, uno de los objetivos -por lo menos para mí- en la comunicación bloguera es el intercambio de opiniones, en este caso artísticas). Sin embargo, no veo esa disparidad en tu comentario: "tener alma de poeta" como tú afirmas, no implica necesariamente ser escritor de poesía; por tanto, sigo creyendo que cualquier traductor con sensibilidad literaria (léase tener alma de poeta) está capacitado para traducir poesía, y más la moderna, en la que las cuestiones de métrica y ritmo han pasado a ser secundarias.

En cuanto al fondo y la forma del poema, pues es cuestión de gustos y, por tanto, respetable. Sin embargo, me llama la atención que a una admiradora de Benedetti no le atraiga el aspecto formal de este poema: es un texto puramente conversacional (de hecho se plantea como diálogo). Szymborska depura el lenguaje para conseguir una aparente sencillez. Lo que no tiene la poetisa polaca es la vertiente socio-política del uruguayo.

Saludos y gracias por tus opiniones.

Suntzu dijo...

Vi la lista en Babelia y me acordé de ti. Tengo un enlace en mi blog de lengua por si los chavales le querían echar un vistazo, pero me temo que les resbala.
Esta es una de las lecturas que tengo pendientes.
A mí, en este caso, me gustan tanto la forma como el fondo del poema. Bueno, un poco más el fondo, el mensaje llega con mucha intensidad.
A ver si le puedo echar el guante al libro.
Por cierto, ¿encontraste la antología de Panero?

Saludos.

Angelus dijo...

Suntzu, este libro de Szymborska es de lo mejor que he leído de ella,de verdad. En cuanto al poema, soy del parecer contrario a Vivian y a ti: creo que el acierto del texto está en dar voz a través de un lenguaje cercano al coloquial al drama de la pérdida del ser querido. Sigo todavía tras Panero, sus libros se hacen tan invisibles como su pasado aniversario.
Saludos.

Licantropunk dijo...

Qué poema más tremendo. Fantástico. Dan ganas de leer más. Tomaremos nota de tu recomendación. Haces muy bien en recordar a los traductores, esos desconocidos. Sin ellos, nada.
Saludos.

Angelus dijo...

Licantropunk, me alegro de suscitar, gracias al poema, la lectura de la poetisa polaca. En cuanto a los traductores, tienes razón, sin ellos no sería posible acceder a una gran parte de textos; además no puedo hablar con objetividad de estos profesionales: la persona que comparte foto conmigo se dedica a ello.
Saludos.