Se termina el año Panero

Author: Hutch / Etiquetas: , ,

El pasado 17 de octubre Leopoldo Panero hubiera cumplido 100 años. No quiero que termine al año sin recordar nuevamente al poeta leonés. Las conmemoraciones del aniversario han brillado por su ausencia: un documental que no sé cuándo llegará a las pantallas, un acto aquí en Sevilla el próximo día 14 al que intentaré asitir y poco más, que yo sepa. Ya dediqué varias entradas a un poema póstumo suyo, y ahora quiero volver a traerlo al blog para que su recuerdo no caiga en el olvido sepultado, entre otras razones, por la fama de sus hijos. Para ello, dejo y comento brevemente otro texto.

Se trata de un poema de amor a la amada, pero también de despedida, "hasta mañana". La vida de la mujer amada se va poco a poco disolviendo, con la llegada de la noche, en sonidos y gestos. El mundo natural reclama entonces su presencia: "mieses, espigas, palomas, viento, lluvia, trigal..." aparecen en el poema como símiles de la pérdida de consciencia de la mujer amada, pero le sirven al poeta también para recuperar porciones de vida que el sueño le está hurtando. Y entonces llega el adiós final: el de la muerte, porque el sueño prefigura y anticipa el instante definitivo. Del amor a la muerte con el tránsito por medio del sueño, que pone una nota de temor en el sujeto poético: la muerte le arrebatará a la amada al igual que el sueño le priva de ella hasta el nuevo día. Sin embargo, ese paso se hará "dulcemente" en una "senda pura", porque nuevamente para Panero la muerte no es la enemiga, sino que se une a la vida en un continuo indivisible.

Hasta mañana dices, y tu voz
se apaga y se desprende
como la nieve. Lejos, poco a poco,
va cayendo, y se duerme,
tu corazón cansado,
donde el mañana está. Como otras veces,
hasta mañana dices, y te pliegas
al mañana en que crees,
como el viento a la lluvia,
como la luz a las movibles mieses.
Hasta mañana, piensas; y tus ojos
cierras hasta mañana, y ensombreces,
y guardas. Tus dos brazos
cruzas, y el peso leve levantas, de tu pecho confiado.
Tras la penumbra de tu carne crece
la luz intacta de la orilla. Vuela
una paloma sola y pasa tenue
la luna acariciando las espigas
lejanas. Se oyen trenes
hundidos en la noche, entre el silencio
de las encinas y el trigal que vuelve
con la brisa. Te vas siempre
hasta mañana, lejos. Tu sonrisa
se va durmiendo mientras Dios la mece
en tus labios, lo mismo
que el tallo de una flor en la corriente;
mientras se queda ciega tu hermosura
como el viento al rodar sobre la nieve;
mientras te vas hasta mañana, dulcemente
por esa senda pura que, algún día,
te llevará dormida hacia la muerte.

7 comentarios:

Vivian dijo...

He de confesar que desconocía la existencia de este poeta.
Coincido contigo en que es triste ver como en este mundo de “clases” la cultura no se libra de ello, y, mientras unos poetas reciben homenajes año sí, año también, otros no reciben el mismo trato ni siquiera en su centenario.
Quiero dejar claro que no me parece mal el homenaje constante de los unos, sino la dejadez y el olvido de los otros.

Me gustó que hayas decidido dedicarle una entrada en tu blog para reivindicarlo, a mí me sirvió además para descubrirlo.

Me encantó el poema que elegiste y me gustó mucho tu análisis, un prólogo perfecto al poema…

Saludos

Angelus dijo...

Vivian, me alegro que poema y análisis hayan sido de tu agrado. Esperemos que el paso del tiempo devuelva al poeta, ya liberado de losas políticas, al lugar que merece en el canon de la literatura española; aunque a lo peor eso ya no lo veremos nosotros. Saludos.

Suntzu dijo...

Me temo que,según van las cosas, no lo vemos. Hermosísimo poema que una antología que tengo de este poeta se ha saltado. No me lo explico.
Me ha gustado mucho el análisis previo.

Un abrazo.

Alfaraz dijo...

Me voy a permitir dos superlativos;
los versos hondísimos, tu homenaje justísimo.

Frente a tanta broza y monte bajo la Poesía de Leopoldo Panero es una encina.


.

Angelus dijo...

Suntzu, ¡gracias! Creo que la editorial Renacimiento no se ha lucido demasiado. Nunca me han gustado demasiado las antologías, de cualquier temática. Saludos.

Alfaraz, justicia poética es lo que necesita el Sr. Panero. Buena y apropiada metáfora paisajística para definir el panorama poético. Gracias por el comentario.

Licantropunk dijo...

Para mí Panero supone, ante todo, el leitmotiv de una de las mejores películas del cine español. En cuanto a su obra poética, no sé si los hijos serán capaces de oscurecer el aura del padre: en mi época su figura se estudiaba en la EGB: quizá algún día se estudie a Leopoldo María ¿no?
Saludos.

Angelus dijo...

Licantropunk, coincido contigo en la apreciación sobre "El desencanto". En cuanto a la poesía de Panero, cada vez está más olvidada, y sí, sí que se enseña a Leopoldo María (el título de este blog se lo debo a un verso suyo), aunque no habría que olvidar a su hermano, Juan Luis, también gran poeta. Saludos.