HAIKUMANÍA

Author: Hutch / Etiquetas: , ,


En la entrada del 13 de febrero di, sin darme cuenta, el pistoletazo de salida para algo que se me ocurrió tras la lectura de la traducción de un haiku polaco: el encadenado de haikus. Lejos de quedarse el intento en esa entrada, la idea parece que tuvo éxito y por medio del grupo de trabajo que tenemos en el Centro, algunos compañeros decidimos hacer una cadena de haikus para dinamizar la página web del instituto; el resultado final fue de 24 poemas; ahora me decido por publicar en el blog alguno de ellos; los que están en cursiva son míos.

Sólo me resta dar las gracias a los compañeros que hicimos esta cadena: Alberto, Antonio, Juan, David, Menchu, Rosa y a aquellos que, sin atraverse a componerlos, nos animaron en el empeño. He aquí el humilde resultado -con la selección, alguno ha perdido el encadenado, es decir, la palabra del haiku anterior en el que se inspiraba-:

Grieta en la noche,
la luna palidece;
despunta el alba.

Muerta la luna,
el horizonte pare
al sol radiante.

Llegó el día
trayendo la mañana;
huele a café.

Con tus cabellos
acaricias mis ojos
llenos de besos.

En la indigencia
de tu cuerpo desnudo
besos son sueños.

Tu cuerpo blanco
incendia mi memoria
bajo la luna.

En esta tarde
que no me miras, brillan
también tus ojos.

Las cruces marcan
el territorio muerto
de la memoria.

Entro en el aula,
estéril territorio,
termina el sueño.

Mayo se asoma:
las ventanas presagian
soles maduros.

Tierra de Campos:
presagias soledad
cual mar ausente.

Campos celestes,
inundados de estrellas,
cubren los sueños.

Cruzo el umbral.
Mi destino se cumple
definitivo.

¡Qué sin razón!
No existe más destino;
de sofá cambias.

El sofá guarda
la forma de tu cuerpo:
bello recuerdo.

Tiempo acabado.
Vigilante el recuerdo
sabe encontrarte.

Y me despido
encadenando haikus;
pasó mi tiempo.


5 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Te devuelvo la visita y me encuentro otro "divertimento" de haikus encadenados. Hay que ver las salas de profesores para lo que dan, ¿eh? Ojalá tuviera yo compañeros tan predispuestos.
Un abrazo.

Angelus dijo...

Juan Antonio Glez. Romano, cuando hay compañeros dispuestos a trabajar, la enseñanza en general, y las actividades "dinamizadoras" en particular, resultan llevaderas y gratificantes. Con el concurso de traslados, a estos compañeros los pierdo y echaré mucho de menos.

En cuanto a los haikus, sí fueron un divertimento, pero también una excusa para tratar de cuestiones literarias y sacar adelante la página web del Centro.

Gracias por el comentario y saludos.

Suntzu dijo...

Supongo que yo entro entre los que "no se atrevieron" en el sentido que le dan los niños de Olont. Aunque no haya participado (por razones que ya conoces), me alegro mucho de que tu idea haya tenido tanto éxito. Además, nos ha servido para descubrir a la musa del visceral realismo (jejeje). La verdad es que son estas cosas las que nos suponen unas pequeñas alegrías en el trabajo diario.

Nosotros sí que te vamos a echar de menos, Jefe.

Un abrazo.

Angelus dijo...

Para Sun Tzu:
sin ese "arte" guerrero,
será distinto.

Con afecto.

Suntzu dijo...

¡Ay, que me emociono! No me hagas esto, leñe, que estoy muy sensible.

Muchas gracias por el haiku, Jefe. Ahí va otro para ti, compi:

Valladolid,
listas, Panero y cine:
mucho te llevas.

Mira que irte... Mañana igual hacemos otro reparto.