MARIO BENEDETTI, ¿EL CIELO TAMBIÉN EXISTE?

Author: Hutch / Etiquetas: , , ,


Ya es conocido de todos: ha muerto Mario Benedetti. Más allá de la disputa sin fin entre poetas de la experiencia y poetas del conocimiento, o de la innecesaria controversia surgida por las inocentes declaraciones de Gamoneda sobre el poeta uruguayo recientemente fallecido, creo que se trata de un tipo que caía bien: simpático, cercano, nada envarado, comprometido. Mario Benedetti es autor de una poesía accesible, apta para el gran público, sin que ello haya supuesto un excesivo recorte de exigencias estéticas o la claudicación del registro elevado que supuestamente se le exige a este género.

A la manera de Suntzu en su blog http://elrincondesuntzu.blogspot.com/, quiero rendirle un pequeño homenaje con un poema suyo que me es muy sensible, empezando por el mismo título.

ANGELUS

Quién me iba a decir que el destino era esto.

Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo,
aquí no hay horizonte.

Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.



4 comentarios:

Licantropunk dijo...

No todo el mundo puede presumir de que Benedetti le haya dedicado un poema, je, je.
Es un poeta tan popular que ha corrido el riesgo de convertirse en rapsoda oficial de la BBC: bodas, bautizos y comuniones: tuve una racha que no había ceremonia en la que no apareciera un poema suyo. Tan popular, tan popular, que confieso que es el poeta moderno que más he leído, y también conozco bien su faceta de novelista y autor teatral: izquierdista comprometido.
Una vez asistí a un recital de poesía que dio en un bar de Salamanca, cuando publicó sus haikus: anciano pequeño de ojos tímidos atrincherado tras un Johnnie Walker etiqueta negra, deleitando a un público joven y entregado.
¡Grosso, loco!. Y para siempre.
Saludos.

Angelus dijo...

Licantropunk, además del título hay otros versos que me llegan mucho personalmente y con los que me siento identificado; el poeta los escribió desde la oficina, yo los suscribo desde el pupitre.

En Salamanca, una vez yo también asistí a la charla de otro escritor pequeño, atrincherado tras la ironía y las malas pulgas: Guillermo Cabrera Infante, gran crítico cinematográfico según mi opinión ("Un oficio del siglo XX").

Un saludo.

Suntzu dijo...

Sinceramente, me sentí como el poeta en la última estrofa muchas veces durante el año en que di clase a los pandoros. No sabía dónde meterme.

Respecto al primer verso me parece demoledor, revelador, sincero. La primera vez que lo escuché (llegué a Benedetti por un audiolibro) fue como una bofetada en la cara.

En cuanto al estilo de Benedetti, no creo que ser claro y expresarse con palabras que la gente entienda suponga un problema. Aunque personalmente prefiero otro tipo de poesía, es cierto que la de Benedetti tiene momentos mágicos y muy líricos, como es el caso del poema que has escogido.

Por cierto, gracias por la cita. :)

Angelus dijo...

Suntzu, coincido contigo: el verso inicial es tremedo. Comunicar sin rebajar las cualidades del estilo: ahí está la clave de la buena literatura (me parece).

Saludos.