LEOPOLDO PANERO: DE ENTRE LOS MUERTOS (I)

Author: Hutch / Etiquetas: , ,


De mi interés por la familia Panero ya he dado sobrada cuenta en las entradas del 14 de diciembre y 24 de enero. Quiero ahora centrarme en la figura del padre, el olvidado Leopoldo Panero.

En la actual sociedad española, tan fervientemente admiradora de la cultura "progre", el patriarca Panero no tiene cabida: no se le perdona el pasado franquista ni su poesía "arraigada". En cuanto a lo primero, se olvida su labor en Londres como artífice del retorno de exiliados, en cuanto a lo segundo, no sé por qué la poesía de inspiración clásica y temática tradicional ha de ser por fuerza peor que la pretendidamente social o vanguardista.

El leonés Andrés Trapiello ha intentado, creo infructuosamente, rescartarlo del limbo poético en el que permanece desde hace tiempo, y más cuando se hicieron públicas sus maldades familiares con el estreno de "El desencanto". Mi humilde aportación a esta operación nacida fracasada, soy consciente, es dedicarle a este gran poeta dos entradas. En la primera incluyo uno de sus mejores poemas, y en la segunda, reproduciré un comentario sobre el mismo que hace tiempo publiqué en una revista internauta ya fenecida.

¡Va por Ud., allá donde esté!

La muerte se ha acordado esta noche
de mí, como a las alas llega el viento.
Luego se ha detenido y me ha negado,
rechazando mi ser enteramente
y retirando su mano de la mía.
Ahora, como viudo de ella,
el hueco de su ausencia me duele
y su gran desdén, estoy seguro,
aún aletea en mi mirada
y se refleja en el silencio de mis párpados.
Hoy su soplo pasó a mi lado,
no se reveló, no movió ni una hoja,
no tomó en sus labios mi rostro
y no quiso interrumpir mi presencia o mi sombra.
... Llámame, dame más realidad en la tuya,
seréname en tu nido
como a la golondrina colgada,
y ayúdame al hablar, ten paciencia con mis palabras,
para que todas, en su día, respondan
de que yo no te llamaba en vano,
ni adornaba mis poemas con tu nombre,
con tu empezado, con tu besado reino, con tu decir, y no decir
y con tu sorpresa de labios atados.
No me importa partir, y tan sólo tú me retienes
y tu delgada mano retiras de la mía.
Afírmate en mi paso, sonríe;
y tu traje de alas me quitas haciéndome invisible
y el rocío por tus pies sacudido
es lo sólo que de ti reconozco.
Sé muy bien que no te merezco
pero invoco tu camino y tu puerta.


(Póstumo)


4 comentarios:

Suntzu dijo...

¿Y desde el año pasado tienes esto?
Vale, ahora sí que te mato. Qué nivel, hijo... Y yo con mis paranoias mentales.

Yo no me voy a recuperar de esto. Que sepas que me has causado un trauma para toda la vida. :)

Por cierto, ya veo que te gustó el verso, ya.

Angelus dijo...

Suntzu, sí, el verso me gustó mucho y la lectura del mismo te la debo a ti.

No sé si mi blog tiene nivel o no, lo que sí que es, como se puede ver, es minoritario; el tuyo sí que tiene seguidores.

Un saludo.

Suntzu dijo...

Jefe, de nuevo paso por aquí, que el otro día con el susto no leí el poema, aunque sí otras entradas. Las de las fotos comunistas es muy buena (que diría Gallardón). Y la de Palencia. Y las viñetas son geniales.

Respecto a este poema me ha encantado. Es de los que me gustan: con la muerte por todas partes. Y además le va como anillo al dedo a alguien a quien los dos conocemos (es broma).
Voy a leer ahora la entrada de arriba.

Angelus dijo...

Suntzu, me alegro que te haya gustado el poema. Sí le va muy bien a esa persona que ambos conocemos; de hecho, llevo días prometiendo mostrárselo.

Te agradezco también tus comentarios sobre las otras entradas: la de Palencia está hecha con el corazón; y sí, las viñetas de Forges dan en la diana: a veces hasta resulta comprensible e ideológicamente aceptable.

Un saludo.